A Carmela, la peruana

De Federico García Lorca

Una luz de jacinto
me ilumina la mano
al escribir tu nombre
de tinta y cabellera
y en la neutra ceniza
de mi verso quisiera
silbo de luz y arcilla
de caliente verano.

Un Apolo de hueso
borra el cauce inhumano
donde mi sangre teje
juncos de primavera,
aire débil de alumbre
y aguja de quimera
pone loco de espigas
el silencio del grano.

En este duelo a muerte
por la virgen poesía,
duelo de rosa y verso,
de número y locura,
tu regalo semeja sol
y vieja alegría.

Oh pequeña morena
de delgada cintura!
Oh Perú de metal
y de melancolía!
Oh España, o luna muerta
sobre la piedra dura!

~ por Victor Munguía en enero 30, 2015.

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