A un viejo poeta en el Perú

De Allen Ginsberg

Porque nos conocimos en el crepúsculo
bajo la sombra del reloj de la estación del tren
mientras mi bronceado estaba visitando Lima
y tu fantasma estaba muriendo en Lima
viejo rostro necesitando una afeitada
y mi joven barba crecida
majestuosa como la cubierta opaca
de las arenas de Chancay

Porque yo equívocamente pensaba
que tenías melancolia saludando
los sesenta años de tus pies
con olor a muerte de arañas en el pavimento

Y tú saludaste mis ojos
con tu anisada voz
erróneamente pensando que yo
era genial para ser joven
(mi rock and roll es el movimiento
de un angel volando en una ciudad moderna)
(tu oscuro paso cansino es el movimiento
de un serafin que ha perdido sus alas)

Te beso la gorda mejilla
(Otra vez más mañana
bajo el estupendo reloj de Desamparados)
antes de ir hacia mi muerte en un accidente de avión
en Norte América (mucho antes)
y tú vas a tu ataque cardiáco en una indiferente
calle en America del Sur

(Ambos rodeados por comunistas
gimiendo con flores en sus traseros)
-tú más pronto que yo-
o en una larga noche solitario en el cuarto
del viejo hotel del mundo
mirando una puerta negra
rodeada por fragmentos de papel.

Traducido por Víctor Munguía

~ por Victor Munguía en julio 25, 2014.

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