Balada del Guerrillero que partió

De Javier Heraud

Una tarde díjole a su amada:
me voy, ya es tiempo de lluvias.
Todo está anegado, la vida
se me envuelve en la garganta

No puedo resistir más opresión
mientras mis hermanos
mueren en las sierras por balas asesinas,
yo no debo quedar pensativo, indiferente.

Adiós me voy a los montes
con los guerrilleros. Se despidió y partió

Y un día ya estaba arriba,
de brazo con los guerrilleros.

Fue su mano espada de plata fina,
aró, sembró, cosechó
la tierra,disparó con su fusil
rayos de esperanza.

Y otro día ya estaba muerto,
sobre el hombro.

Pensativo y triste
aún recuerda a su amada
inmemorial por largo tiempo.

Y ella lo espera junto al río,
en el puente en donde lo vio partir.

Y acaricia su vientre con tristeza,
pensando en él, en todos.

Con su ojos hermosos
y radiantes mira haca el puente, al río,
a la vida.

Y siente en su corazón
la esperanza, la nueva alegría
que su amado juntó en la tierra.

~ por Victor Munguía en diciembre 16, 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: