Ensayo en verso para un dia soñado en La Habana
De Víctor Munguía
Aquel día soñado
ví el rostro de la gente
ensayando palmas revolucionarias
dando vivas a esta historia
He visto a Fidel,
le dí la mano combativo
le pedí que no se retirara
y volvieran los tiempos
de aquel Enero inmortal
entrando en triunfo
mientras La Habana
saludaba su paso
He visto al Ché
y le dije que no está muerto
porque vive en el corazón
de las masas
que es lo más importante
Morirse es no estar más
en la memoria ni ante los ojos
de la gente
Morirse es apartar los sueños
y caer en un sueño eterno
para no despertar
Morirse es renunciar
a estar vivo y dar vivas
a la revolución y el futuro
de justicia y libertad
Tú no estás muerto Comandante !
He visto otras noches y otros dias
globalizado, enamorado de una mujer
de Marseille, otra que hablaba indi
y era hermosa
Nadie me ha pedido nada
ni he podido regalarles algo
que no sean unas palabras
un libro y una emoción de gloria
rampante entre vitores jubilosos
Y no he levantado el puño
ni he jurado derrotar a los burgueses
tampoco he tenido militancia,
no me vestí de verde olivo
Ese día he visto a Fidel
y le pedí que no se vaya
porque con él se lleva el tiempo
de fé y esperanza
en un destino mejor de una patria roja
de unos días de felicidad
para todos.

Escribe un comentario